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¿Cuánto cuesta un divorcio?

En diciembre participé en un debate televisivo acerca del “divorcio express”, en el que se habló acerca de si realmente divorciarse resulta más barato y más rápido a raíz de la reforma del año 2005. Debido al formato del programa y al corto espacio disponible para el debate, no pude contestar debidamente a los contertulios que negaban tajantemente que dicha reforma hubiera supuesto una reducción de costes, y afirmaban que un divorcio cuesta como mínimo 6.000 euros (ver vídeo a partir del minuto 11:30). Mediante este artículo intentaré explicar qué tiene de cierto esa afirmación.

Partimos de la premisa de que los abogados tenemos total libertad para fijar el precio de nuestros servicios, al igual que cualquier otro profesional. Siempre que el cliente esté dispuesto a aceptar nuestro presupuesto, podemos pedirle por nuestro trabajo lo que estimemos conveniente. Entonces, ¿puede un divorcio costar 6.000 euros? Sí, por supuesto, qué duda cabe.  Aunque, a decir verdad, para desgracia de mi economía personal, yo no recuerdo haber cobrado nunca esa cifra por un divorcio. El último presupuesto que he presentado para un divorcio (de momento ni me lo han aceptado ni me lo han negociado) es de 1.500 euros si es de mutuo acuerdo, y 3.000 euros si es contencioso. A estas cifras hay que sumarles el IVA, los honorarios de la procuradora, y los gastos de registro para inscribir la nueva titularidad de los bienes inmuebles. Que yo recuerde, el divorcio más barato que he llevado le costó al cliente unos 750 euros, IVA y procuradora incluidos, aunque siendo honestos, dicho divorcio no debería ser tenido en cuenta como referencia, ya que el divorciado fue un amigo, y claro, no puedo hacer precio de amigo a todo el mundo. En ambos casos son cifras nada despreciables, pero muy alejadas de los 6.000 euros mencionados.

Pero lo cierto es que mi experiencia personal e individual no es extrapolable a toda la profesión, y saber cuál es el precio de mercado de un divorcio no es tan fácil como buscar en Google Shopping, primero porque no es habitual que los despachos de abogados publiquen sus tarifas, y segundo porque un divorcio no es un servicio fácilmente estandarizable, que nos permita hacer comparaciones rápidas y homogéneas. No obstante, existe una referencia que nos puede ser muy útil: los abogados contamos hasta el año 2009 con unos baremos orientadores (en este caso publicados por el Consejo Vasco de la Abogacía en el año 2006), que no eran obligatorios, pero sí muy útiles.

A partir del 27/12/2009 estos baremos pasaron de ser meramente orientativos a directamente NULOS, a causa de la entrada en vigor de la nueva redacción del art. 14 de la Ley 2/1974 de Colegios Profesionales, que según la modificación realizada por la Ley 25/2009, dice lo siguiente:

Artículo 14 Prohibición de recomendaciones sobre honorarios

Los Colegios Profesionales y sus organizaciones colegiales no podrán establecer baremos orientativos ni cualquier otra orientación, recomendación, directriz, norma o regla sobre honorarios profesionales (…).

Repito, porque esto tiene que quedar muy claro: los baremos no eran obligatorios, sino meramente orientativos, es decir, su aplicación era VO-LUN-TA-RIA (salvo en el caso de condena en costas), y desde el año 2009 no sirven ni como mera orientación. Hago hincapié en esto porque aún hay muchos abogados que se resisten a creerlo, y tachan de “desleales” a quienes pretenden competir cobrando sus servicios por debajo de estas recomendaciones. Si alguna vez algún abogado os dice que no os puede cobrar menos porque lo tiene prohibido, tened la certeza de que en el mejor de los casos se equivoca, y en el peor, simple y llanamente, os miente.

No obstante, aunque los baremos fueran meramente orientativos, y a día de hoy no sirvan ni como mera orientación, hubo un tiempo en que su uso estuvo muy extendido, sobre todo para asuntos que a priori no sabíamos cuánto cobrar. Hay que tener en cuenta que a los abogados nos enseñan a defender al cliente, pero nadie nos enseña a exprimirlo, así que tener una guía de este tipo puede resultar muy útil. De hecho, desde 2009 el Colegio no publicita la existencia de estos baremos, así que los nuevos colegiados siempre tienen dudas a la hora de hacer un presupuesto, ya que no saben dónde acudir para saber si están presupuestando demasiado, o demasiado poco.

Iguamente creo que es muy interesante para el consumidor conocer estas tarifas, porque si un abogado presenta un presupuesto que las triplica, salvo que queramos que nos lleve el asunto ese abogado y nadie más, quizás deberíamos pedir presupuesto a otros abogados, ya que será bastante fácil encontrar a uno que nos haga mejor precio. Por el contrario, si un abogado nos presenta un presupuesto de la mitad de lo que dicen estas tarifas, y confiamos en su profesionalidad (bien porque conocemos cómo trabaja, bien porque alguien de confianza nos lo ha recomendado), no deberíamos dudar ni un momento en contratar sus servicios.

Entonces, visto que averiguar cuánto se está cobrando de media por un divorcio puede resultar muy complicado, quizás deberíamos conformarnos con responder a la pregunta “¿cuánto debería costar un divorcio según los criterios del Consejo Vasco de la Abogacía antes del 2009?”. Antes de contestar conviene explicar que existen dos modos de divorciarse. De mutuo acuerdo, si estamos de acuerdo acerca de las condiciones en las que nos queremos divorciar o estamos dispuestos a ponernos de acuerdo, o de manera contenciosa, si no hay posibilidad de acuerdo y queremos dejar la decisión en manos del Juez. El primer modo es más rápido, menos traumático y más barato. El segundo modo es más lento, más traumático, y considerablemente más caro. A algunos puede resultarles extraño el hecho de que los abogados solemos preferir la primera vía, pese a que cobraremos menos dinero. Influye el hecho de que el trabajo será más fácil en el primer caso, y que además por lo general los abogados no somos las alimañas carroñeras con las que nos identifica el imaginario colectivo. Nuestro corazón bombea un líquido que, si no es sangre, al menos se le parece.

Veamos qué recomendaban los citados baremos orientadores para un divorcio de mutuo acuerdo. Debemos mirar el artículo 136, en la página 55. Desglosa los distintos conceptos de la siguiente manera:

136. Separación y Divorcio de mutuo acuerdo:

  • a. Por redacción de convenio regulador, cuando las partes hubieren establecido de antemano las condiciones esenciales del mismo, sin intervención del letrado/a. Se recomienda una cantidad no inferior a 200 euros
  • b. Por redacción y/o negociación de convenio regulador, cuando el/la letrado/a hubiera intervenido en la negociación y establecimiento de las condiciones esenciales del mismo. Se recomienda una cantidad no inferior a 440 euros
  • c. Si el convenio regulador redactado por el/la letrado/a incluyera cláusulas complejas o estableciera prestaciones superiores a 7.200 Euros anuales, la cantidad aconsejable prevista podrá incrementarse conforme a lo previsto para la redacción de contratos, en lo que exceda de esa cantidad.
  • d. Si el convenio regulador incluyese también las operaciones de liquidación del régimen económico matrimonial, se minutará por tal concepto con arreglo a los baremos de los contratos, sin que los honorarios resultantes puedan ser inferiores a 600 euros
  • e. Por la tramitación del procedimiento judicial hasta sentencia, además de lo que corresponda por la redacción y/o negociación del convenio regulador, se recomienda una cantidad no inferior a 745 euros

Es decir, en el caso de que los cónyuges hayan fijado las condiciones de antemano, que no se establezcan prestaciones superiores a 7.200 euros anuales, y que no se realice la liquidación de gananciales, el coste sería de 945 euros (200+745). En el caso de que el abogado estableciera/negociara las condiciones, el coste se elevaría a los 1.185 euros (440+745). Si además se realizara la liquidación de los gananciales, como mínimo la cifra alcanzaría los 1.785 euros (440+600+745). Ojo, que éstos son precios de 2006, asi que según la Disposición General Decimoséptima, debería actualizarse según el IPC del País Vasco, que según el INE, hasta el 2012 asciende al 15,8%, con lo que la última de las cifras se quedaría en 2.067,03 euros, a los que habría que sumar el 18% de IVA (372,06 euros), el arancel de la procuradora, y las tasas del Registro de la Propiedad, en su caso.

¿Y si el divorcio es contencioso? Veamos qué dice el artículo 137:

137. Separación y Divorcio Contencioso:

  • a. Por la tramitacioón del proceso hasta que recaiga sentencia en primera instancia. Se recomienda una cantidad no inferior a 1.980 euros
  • b. Cuando la cuantiía de las prestaciones reclamadas supere la cantidad de 7.200 Euros anuales, la cantidad aconsejable podrá incrementarse conforme a lo previsto para la redacción de contratos, en lo que exceda de esa cantidad.

Y el artículo 150, acerca de la liquidación del régimen económico-matrimonial:

Sobre la cuantía fijada conforme al baremo 144, se devengarán los porcentajes de la escala que se especifican, siendo aconsejable una cantidad no inferior a 935 euros

Es decir, un divorcio contencioso sin liquidación de gananciales costaría 1.980 euros, y con liquidación, al menos 2.915 euros. A esto, una vez más, habría que sumarle la actualización del IPC, el IVA, los honorarios de la procuradora, y las tasas del Registro de la Propiedad. Las cifras son significativamente más altas que en un divorcio de mutuo acuerdo, pero la diferencia fundamental estriba en que en el contencioso estas últimas cifras se duplican, porque mientras que en el divorcio de mutuo acuerdo podemos contratar a un único abogado y a un único procurador para ambos y compartir gastos, en el divorcio contencioso no nos queda más remedio que contratar dichos profesionales por separado, y cada uno se paga el suyo. Además, en un divorcio contencioso es más probable que alguna de las partes no quede satisfecha con la sentencia y decida recurrir en apelación, lo que supone un nuevo aumento de costes, cosa que en el mutuo acuerdo es muy poco probable que ocurra, pues no es habitual que uno recurra una sentencia que se basa en un convenio previamente acordado por el propio recurrente.

Conclusión: ¿es posible que un divorcio cueste más de 6.000 euros? Sí, por supuesto, sobre todo si se trata de un divorcio contencioso, aunque también un divorcio de mutuo acuerdo puede alcanzar esa cifra si existe patrimonio ganancial que liquidar. Ahora bien, ¿es la cifra de 6.000 euros la cantidad mínima que hay que pagar por un divorcio? Rotundamente NO. Primero, porque las tarifas de honorarios a día de hoy carecen de validez incluso como recomendación, y hasta el 2009 no eran vinculantes, eran simples recomendaciones, y en el mercado se pueden encontrar abogados que presupuestan tanto por encima como por debajo de tales baremos. Pero es que aún aplicando estrictamente los baremos, sobre todo en el caso de divorcios de mutuo acuerdo, es perfectamente posible que un divorcio nos cueste bastante menos de 6.000 euros.

Y si me permitís barrer para casa: si os creéis incapaces de encontrar un abogado que os divorcie por 6.000 euros, venid a nuestro despacho, que yo estoy dispuesto a conformarme con 5.000 euros de nada.

Dejando el tono de broma de lado, recomiendo a cualquier lector que no se deje embaucar, que pida siempre presupuesto, y si le parece excesivo, no dude ni un momento en consultar a otros profesionales, porque buscando, se encuentra. Ya lo decía el anuncio aquél, busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo. El que no busca no puede quejarse de no encontrar.

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